miércoles, 7 de diciembre de 2016

EL PADRE CONRADO RODRIGUEZ DIRIGIO UNA CARTA ABIERTA AL GENERAL DE 4 ESTRELLAS RAUL CASTRO (FEBRERO 10 -09)

jueves, 17 de febrero de 2011

EL PADRE CONRADO RODRIGUEZ DIRIGIO UNA CARTA ABIERTA AL GENERAL DE 4 ESTRELLAS RAUL CASTRO (FEBRERO 10 -09)


Padre José Conrado Rodríguez.
Foto Gastón de Cárdenas -El Nuevo Herald

Ramiro Valdéz y Raúl Castro
en el velorio de Vilma Espín
Foto google Internet
Raúl Castro preparando a un reo para ser
ejecutado en la famosa "Mata de Uvita"
en el Segundo Frente Frank País
Foto Google internet
¿CURA, DIPLOMATICO O... ?El sacerdote católico José Conrado Rodríguez Alegre, de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús en la Arquidiócesis de Santiago de Cuba, ha escrito y hecho pública esta Carta Abierta al General de Ejército Raúl Castro Ruz. El portal Desde Cuba se complace en darla a conocer a sus lectores, haciendo saber que no existen inconvenientes para que se reproduzca en cualquier medio dentro o fuera de Cuba.

Carta abierta al General de Ejército Raúl Castro Ruz,Presidente de la República de Cuba.

Estimado Señor Presidente:

Hace quince años me atreví a escribirle al entonces jefe del Estado cubano, Doctor Fidel Castro Ruz, por aquel entonces Presidente de nuestro país. La gravedad de aquella hora me lo impuso como un deber para el bien de la Patria. La gravedad de esta hora me impone escribirle a Ud. para hacerle partícipe de mis preocupaciones actuales.

¿Debo acaso describirle la situación de nuestro país? La crisis económica afecta a todos los hogares y hace que las personas vivan angustiosamente preguntándose: ¿qué voy a comer o con qué me voy a vestir? ¿Cómo conseguiré lo más elemental para los míos? Las dificultades de cada día se tornan tan aplastantes que nos mantienen sumidos en la tristeza y la desesperanza. La inseguridad y el sentimiento generalizado de indefensión provocan la amoralidad, la hipocresía y la doble cara. Vale todo porque nada vale, más que la sobrevivencia a todo precio, que luego descubrimos que es “a cualquier precio”.

De ahí que el sueño de los cubanos, en especial de los más jóvenes, sea abandonar el país. Parecería que nuestra patria está ante un callejón sin salida. C omo hombre de fe, sin embargo, yo creo que Dios jamás nos pone ante situaciones absolutamente desesperadas. Creo firmemente que nuestro camino como nación y como pueblo, no acaba en un precipicio ineluctable, en una realidad de desgracia irreversible. Siempre hay una solución, pero se necesita audacia para buscarla y encontrarla. En sus recientes y urgidos llamamientos a trabajar con tesón incansable creo reconocer una peculiar y certera percepción de la gravedad del momento, pero también, que Ud. considera que la solución depende de nosotros.

Pero como decía aquel slogan convertido en chiste… “No basta decir pa’lante, hay que saber pa’ dónde”.Hemos vivido culpando de nuestra realidad al enemigo, o incluso a los amigos: la caída del bloque de países comunistas en Europa del Este, junto con el embargo comercial de los Estados Unidos se han convertido en el totí que carga con todas nuestras culpas.

Y esa es una cómoda pero engañosa salida ante el problema. Como decía Miguel de Unamuno, “solemos entretenernos en contarle los pelos que la esfinge tiene en su cola, porque nos da miedo mirarla a los ojos”.

No basta, General, con resolver los problemas, ciertamente graves y urgentes, de la comida, o del techo, que en los recientes huracanes, tantos compatriotas acaban de perder “con sus pobres enseres: miedos, penas”. Estamos en un momento tan crítico que debemos plantearnos una pr ofunda revisión de nuestros criterios y de nuestras prácticas, de nuestras aspiraciones y de nuestros objetivos.
Y aquí cabría, con todo respeto, recordar aquellas palabras que nuestro Apóstol nacional José Martí le escribió al Generalísimo Gómez en una situación en cierto modo semejante: “No se funda un pueblo, general, como se manda un campamento”.
El mundo está cambiando. La reciente elección de un ciudadano negro para ocupar la primera magistratura de un país antiguamente reconocido como racista y violador de los derechos civiles de los negros, nos dice que algo está cambiando en este mundo. La encomiable y fraternal preocupación de nuestros hermanos del exilio ante los fenómenos meteorológicos que recientemente han golpeado a nuestro pueblo, y su ayuda generosa, desinteresada e inmediata, son el signo de que algo está cambiando entre nosotros.

El gobierno cubano que Ud. hoy encabeza, debe tener la audacia de encarar esos cambios con nuevos criterios y nuevas actitudes. Nuestro país ha reaccionado con valor cuando un gobierno foráneo ha querido inmiscuirse en nuestros problemas nacionales. Sin embargo, cuando se trata de la violación de los Derechos Humanos, no solo los gobiernos, sino hasta las personas individuales, los simples ciudadanos, de dentro o fuera del país, tienen algo que decir. En su Carta desde la Cárcel de Birminghan, Martin Luther King dijo: “La injustici a particular es una amenaza a la justicia universal. Estamos atrapados en una red ineludible de reciprocidad, unidos en un único tejido del destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente”.

Tenemos que tener la enorme valentía de reconocer que en nuestra patria hay una violación constante y no justificable de los Derechos Humanos, que se expresa en la existencia de decenas de presos de conciencia y en el maltrecho ejercicio de las más elementales libertades: de expresión, información, prensa y opinión, y serias limitaciones a la libertad religiosa y política. El no reconocer estas realidades, para nada favorece nuestra vida nacional, y nos hace perder el respeto por nosotros mismos, a nuestros ojos y a los ojos de los demás, amigos o enemigos.La causa de la paz, interna y externa, y la prosperidad misma de la nación, se enraízan en el respeto incondicional a esos derechos que expresan la suprema dignidad del ser humano como hijo de Dios.

Y guardar silencio sobre esta realidad, pone sobre mi conciencia un peso tal, que no me siento capaz de soportar. Y ésta es para mí, mi manera de servir a la verdad y de ser consecuente con el amor que siento por mi pueblo.Le confieso, general, el disgusto y la tristeza que me ha causado saber que nuestro gobierno ha rechazado, al parecer por razones ideológicas o de diferencias políticas, la ayuda que querían enviar EEUU y varias naciones europeas,=2 0para los damnificados por los ciclones que azotaron nuestra tierra.

Cuando uno cae en desgracia, (y eso le puede suceder a cualquiera, también a los poderosos), es la hora de aceptar la ayuda que se brinda, porque esa ayuda revela un fondo de buena voluntad ante el dolor, de solidaridad humana, incluso en aquellos que considerábamos nuestros enemigos. Darle la oportunidad al oponente de ser bueno y de hacer lo justo, puede sacar a flote lo mejor de nosotros mismos, y del otro, haciéndonos cambiar viejas actitudes y curar resentimientos dañinos.

Nada contribuye más a la paz y la reconciliación entre los pueblos que este saber dar y recibir. La frase de San Francisco de Sales, válida en las relaciones interpersonales, también lo es entre países: “más moscas se cazan con una gota de miel, que con un barril de vinagre”. Como dijo su Santidad Juan Pablo II en su visita a nuestro país: “que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”. Pero si seguimos con las puertas cerradas nadie podrá entrar, por más que lo desee. 
Un signo de esperanza para mí es la participación y mayor espacio que se le ha dado a CARITAS para ayudar a nuestro pueblo. Eso merece un especial reconocimiento y es un cambio positivo y esperanzador.
Créame, Señor Presidente, no le escribo para presentarle una lista de quejas y agravios sobre nuestra realidad nacional, aunque si así lo hiciera esa lista podría ser mu y, muy larga. La verdad, he querido hablarle de cubano a cubano, de corazón a corazón. Un gran amigo mío sacerdote, ya fallecido, solía decirme: “un hombre vale lo que vale su corazón”.

En el entierro de su esposa, al verlo a Ud. rodeado de sus hijos y nietos, conmovido hasta las lágrimas, yo percibí que es Ud., un hombre sensible. Y yo pienso que mayor sabiduría hay en el corazón de un hombre bueno que en todos los libros y bibliotecas de este mundo, pues como dice la canción: “lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, ni el más alto proceder, ni el más ancho pensamiento…âu. Por eso apelo a su sentido de responsabilidad, a su bondad, para decirle que no tenga miedo, que sea audaz en emprender un nuevo camino diferente en un mundo que está dando tantas señales de cambiar a mejor.

Como le dije a su hermano hace 15 años, todos los cubanos somos responsables del futuro de la patria, pero por el cargo que Ud. ocupa, por el poder que ahora tiene, esa responsabilidad recae de manera especial en Ud. Si Ud. decide emprender ese camino de esperanza, cuente conmigo, general. Me tendrá en primera fila, para ofrecerle a Cuba, una vez más, lo único que tengo: mi corazón; y a Ud. mi mano franca y mi colaboración desinteresada. Así haremos realidad el sueño martiano de hacer una patria “con todos y para el bien de todos”.Quiero ter minar con unas palabras que dijo nuestro actual Papa, Benedicto XVI en 1968: “Aún por encima del Papa como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica, se haya la propia conciencia, a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica”. Si eso vale para la autoridad eclesiástica cuyo origen considero divino, vale para toda otra autoridad humana, por poderosa que ésta pueda ser.

Con mis mejores votos,
José Conrado Rodríguez Alegre, Pbro.
Párroco de Santa Teresita del Niño Jesús

LOS TOCADORES A LA PUERTA DE RAUL CASTRO OCURRIO UN DIA

miércoles, 8 de agosto de 2012

MUCHOS DEL DIALOGO CON RAUL CASTRO DEL 2009 (UNA MESA NACIONAL) MUCHOS SON LOS DEL DIALOGO CON RAUL CASTRO DEL 2012 "POR UNA CUBA MEJOR Y POSIBLE".


martes, 2 de junio de 2009

MAS NOMBRES DE EXILIADOS Y DISIDENTES CUBANOS PROPONIENDO UNA "MESA NACIONAL" A RAUL CASTRO.


MAS NOMBRES DE EXILIADOS Y DISIDENTES CUBANOS PROPONIENDO UNA"MESA NACIONAL" A RAUL CASTRO.

De izquierda a derecha: Efigenio Amejeiras, el Che, Universo Sánchez
(guarda espaldas de Fidel Castro), Fidel Castro,Crecencio Pérez y Raúl Castro -agachado-
con un mira telescópica en su mano izquierda. La Sierra Maestra. Foto Google internet

Omar López montenegro FNCA -Foto google Internet

Marcelino Miyares - Demócrata Cristiano Foto google Internet

Lissette Bustamante- Escritora Foto google Internet

DOCUMENTO ESCRITO:
La confusión que prevalece en parte del pueblo cubano y la opinión pública internacional debe cesar mediante el reconocimiento que han sido y son las altas autoridades del régimen impuesto en Cuba las que temen al debate nacional de ideas y la búsqueda de un mejor destino para nuestro país. Los adversarios del régimen no somos obstáculo para los imprescindibles cambios y transformaciones que requiere nuestro querido pueblo.

Son los jefes del país los que incurren en el crimen de frenar las reformas y los cambios, conculcando los derechos de los ciudadanos y la soberanía del pueblo sobre el Estado, que debe estar a su servicio. La juventud cubana merece tener un porvenir en la tierra que los vio nacer en vez de verse obligados a emigrar para labrarse un futuro en otras latitudes. El pueblo cubano no debe seguir siendo rehén de una interminable espera.

Es una vergüenza que las autoridades de La Habana, encabezadas por el general Raúl Castro, se dispongan al diálogo con el extranjero, al tiempo que se niega al diálogo entre cubanos.Reiteramos que el inicio de una Mesa Nacional es el mejor modo de canalizar los cambios democráticos, económicos y sociales que el país necesita.

Los que disienten dentro de Cuba, nuestros presos políticos, los exiliados y la gran mayoría del pueblo que se opone al actual status quo de nuestro país no somos mercenarios subordinados a ninguna potencia extranjera, ni somos contrarrevolucionarios. El puesto de mando de Cuba debe dejar la retórica y la descalificación de sus adversarios y acabar de entender que el origen del conflicto y su centro no es entre el gobierno de Cuba y el de los Estados Unidos, sino entre los propios cubanos. Quienes destruyeron las esperanzas del pueblo cubano tienen nacionalidad cubana, quienes han ejercido la dictadura más antigua de América son ciudadanos cubanos, los contrarrevolucionarios que se aferran a las riendas del país son nativos de Cuba.

Hacemos un firme llamamiento a los gobiernos del mundo a entender también estas realidades y a ejercer su influencia sobre las autoridades de la isla para que ayuden a buscar la normalización de las relaciones entre cubanos, que son más necesarias, urgentes y genuinas que las relaciones Régimen cubano-Estados Unidos.

El próximo año van hacer 2 décadas que estamos abogando por abordar cívicamente el conflicto del país entre cubanos en una Mesa Nacional y hasta hoy han sido los vestidos de verde olivo los que se han negado al Encuentro Nacional.Hoy nos dirigimos a Raúl Castro: él tiene la palabra. Lo emplazamos a que demuestre su nacionalismo accediendo a un diálogo, debate franco y verdadero en una Mesa Nacional entre cubanos antes que con los extranjeros.

Suscriben:
Rene Gomez Manzano, Carlos Alberto Montaner, María Elena Cruz Varela, Aida Levitan, Félix Fleitas, Enrique Patterson, Omar López Montenegro, Juan Antonio Blanco, Juan Manuel Cao, Manuel Vázquez Portal, Rose Pujol, Teresita de la Paz, Sebastián Arcos, Ricardo Bofill, Domingo Jorge Delgado, Roberto M. Bismarck, Luis G. Díaz Ortega, Manrique Oscar Iriarte, Hiram Abi Cobas, Camilo Loret de Mola, Ramón Colas, Dulce María de Quesada, Rafael Palacios Capablanca, Rodolfo González, Emilio Ichikawua, Juan Suárez Rivas, Eduardo Rodríguez, Miguel Rivero, Francisco Pérez, María Juana Cazabón, Eduardo Salvado, Augusto Rodríguez, Ricardo López, Tania Rodríguez, Raúl Gómez de Molina, Mickey Garrote, Yolanda Miyares, María Rosa Arcos, Raquel Fernández, Raúl Fajardo, Rita Fleitas, Estela Jaime, Armando Añel, Mirtha Arnal, José Manuel Revilla, Mercedes García, Alberto Martínez, Fidelma Leonor Perera, Clara Solís, Alfredo Rancaño, Tomás Rodríguez, Sergio Rodríguez, Nicolás Pérez Diez Argüelles, Virgilio Beato, Lillian Castañeda, René Hernández Bécquer, Byron Miguel, Humberto G. Esteve, José Alfonso Almora, Jorge Gastón Silva, Martha Pardiño, Roberto Fontanillas, Rolando Behar, Arnoldo Muller, Elena Montes de Oca, Lucy E. Suárez, Eduardo Ojeda Camaraza, Berta Mexidor, José Alberto Vargas, Eduardo Zayas Bazán, Emiliano Suárez,. Francisco Rodríguez Ramos, Gerardo E. Martínez Solana, Pedro Pérez Castro, Arnoldo Varona, Antonio Llaca Bustos, Pablo Rodríguez Carvajal, Marifeli Pérez-Stable, Rafael Warry Sánchez, Jorge Sotolongo, Juan Manuel Salvat, Lourdes A. Quirch, Magali Aguilera, Lissette Bustamante, Ricardo Puertas, Marcelino Miyares, Julia del C. Alemán, Jadir Hernández Hernández, Alezandra Salazar Flores, Caleb Vega, Pablo D. Pérez, Rebeca Ulloa, Darsi Ferrer, José Ignacio Rasco, Oscar Visiedo, Alvaro Alba, Miguel Cossio, Oscar Peña.

Posted by Concordia at 7:25 PM

COMO CAMBIAN LOS TIEMPOS



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