sábado, 15 de agosto de 2015

LAR CUBA REPORTA DESDE PUERTO RICO EL "ENCUENTRO NACIONAL CUBANO EN PUERTO RICO"


3 hrs · 
ENCUENTRO NACIONAL CUBANO EN PUERTO RICO
DENUNCIA PÚBLICA
Como muchos de ustedes saben por las noticias, en Puerto Rico se ha estado llevando a cabo un evento relacionado al asunto Cuba, llamado el Encuentro Nacional Cubano. Dicho evento ha sido promovido mediante la prensa e incluso, en ningún momento fue señalado en ninguno de los reportajes previos a dicho evento que el mismo fuese una actividad cerrada al público en general. Yo como cubano creyente en la libertad total de Cuba y respaldado por una hoja de lucha de muchos años intachable, y como cubano común y corriente decidí asistir en el día de ayer para observar de que trataba este acto que reunía opositores de dentro de la isla, de Miami y claro está, de Puerto Rico.
Fui el pasado viernes y desde que aparecí en el lugar sentí por la actitud de varios que conozco de años que mi presencia en el lugar no era muy bienvenida que digamos. Todos los ahí presentes que me conocen, como ustedes a través de Facebook, saben de sobra mi postura ante la tiranía y las opiniones que tengo respecto a la incapacidad, al traqueteo que muchos tienen a nombre de la libertad de Cuba, respecto a esa llamada oposición interna, en particular la de los “eternos viajantes”. También ustedes conocen mi actitud crítica hacia muchas acciones llevadas por las organizaciones exiliadas y sus principales exponentes. En fin, que no es un secreto para nadie que yo tengo una postura única respecto al tema Cuba que es: la libertad total de mi país, vuestro país.
Pues bien, ese viernes 14 estuve presente máximo unas dos horas como mucho, y de esas dos horas una matando el tiempo porque como había llegado alrededor del medio día, como es lógico, había un receso para almorzar. Como el hotel donde se ha estado llevando la actividad esta algo retirado, en ese receso me quede haciendo unas llamadas personales de mí trabajo, tomándome un cafecito, fumándome un cigarrito y dando tumbos de un lado para otro en el hotel esperando que volviese a comenzar la actividad. En ese ir y venir dentro del hotel, un viejo amigo y compañero de muchas batallas contra el castrismo estaba sentado en una mesa que estaba en una entrada de un salón que resulto ser el comedor donde estaban varios de los participantes al evento almorzando. Yo me quede afuera conversando con esta persona e incluso lo invite a tomar café.
Fui a una cafetería dentro del hotel y compre dicho café. Cuando regrese donde él para darle el café, resulta que él había entrado a ese comedor donde había una especie de buffet para los participantes que ya dicho sea, se habían retirado el 98% de ellos. Yo llamo desde la puerta a mi amigo para entregarle su café, y él me hace seña que se lo lleve dentro. Cosa que procedo hacer y cuando le entrego el café, él estaba ahí como una especie de ayudante de la actividad y verificando a todos los que entraban mediante una lista para almorzar, me dice, almuerza si quieres, si total, mira toda la comida que ha sobrado. Yo declino su invitación inmediatamente, pero le digo, voy a coger un pancito y en eso me llaman por un asunto de negocios y cometo el error de sentarme en una de las mesas ya vacías porque todos los participantes se habían retirado ya como más arriba he dicho. Bueno, me siento y me pongo hablar por mi celular con el pancito que había cogido y estuve hablando como veinte minutos hasta que termine y salí. Volví a la actividad, que dicho sea, me habían dado una identificación como “observador” sentado sólo en una mesa sin poder hablar ni hacer nada. Como a los diez minutos me vuelven a llamar de cosas de mi negocio, y salgo del salón y me voy de la actividad porque tenía que ir a atender un asunto. Fin del día 14.
Hoy sábado 15 de agosto.
Llegue a la actividad pasada las cuatro de la tarde y pregunte si podía pasar al salón donde estaban reunidas las diferentes personas en algo que llamaban mesas de trabajo. Me senté sólo al final del salón y claro está, yo soy una persona conocida por muchos de los ahí presentes por años y por motivos del tema Cuba y salude a varios de ellos y cruce dos palabras con Vladimiro Roca sobre un amigo que tenemos en común dentro de Cuba. Hasta ahí todo iba normal. Había una discusión sobre la inclusión de un documento en la Declaración final del evento que llevaba hacía rato discutiéndose. Unos estaban a favor de respaldar una propuesta de la sra. Sylvia Iriondo sobre que se incluyera un documento que se había firmado en la Cumbre de Panamá por los opositores, que curiosamente era un viejo documento del año 97 o 98 que había sido firmado por un grupo al que yo pertenecía en esa época. Uno de los principales coordinadores del evento que aparte de ser mi amigo personal, hemos hecho y deshecho juntos un montón de cosas a favor de la libertad total de Cuba, se me ocurre en mala hora pararme de mi silla para preguntarle algo sobre ese documento y cuando le pido en baja voz que si podía hablar con él un segundo, el me indica que no podía moverse del lugar donde estaba parado por una cuestión de orden.
Cuando le estaba diciendo que estaba bien, siento que me agarran por un brazo, y cuando me vuelvo, era un tipo que me indica que tengo que salir del salón. Le indico que en baja voz que yo soy amigo como para que no pensara que yo estaba molestando. Pero el tipo sigue sujetándome por el brazo y empujándome para afuera. Ahí mismo me viro y le indico que si no me quita su mano de encima puede haber entonces un problema por gusto porque yo me pensaba retirar como quiera del evento. Y así siguió el tipo en forma amenazadora y yo no soy un tipo fácil cuando alguien se pone altanero. Le dije varias veces más que me soltara el brazo y que no se atreviera a tocarme nunca más en su vida. Cosa que hizo y salgo de ese salón para irme.
Pero al lado de la escalera por donde tenía que bajar estaba sentado el mismo amigo del día anterior que yo había invitado a un café y se pone a decirme que él no entendía ni papa de lo que adentro estaban tratando Sylvia Iriondo y otros participantes referente al documento ese que menciono arriba. Cuando le estoy diciendo que yo tampoco, aparece su esposa que estaba trabajando en el evento y ni cubana es, y de forma hostil, cosa que me dejo sorprendido, me acusa de que yo me había colado en el almuerzo del día anterior. Ósea, el incidente que menciono al comienzo de este escrito. Yo le indico que yo no había entrado sin permiso, sino que su marido me había invitado a pasar. La señora en forma más hostil aun sigue acusándome, algo que considere bastante anormal e incluso, comienza amenazarme con llamar a la seguridad del lugar. Yo me comienzo a reír y le reitero que si había entrado a ese comedor el día anterior había sido porque su esposo ahí presente me había invitado a pasar. Y le añado que le pregunte a él mismo si no había sido así.
Ella sigue acusándome y de pronto me dice que no puedo hablar con su marido, cosa que me causo más risa aun. Le indico que eso no era una reunión de los CDR, pero rápido le digo al ver que el marido no sabía ni dónde meter la cabeza, que por el respeto que sentía por su esposo me iba a retirar.
Cosa que hice. Salí del hotel y me monte en mi auto, pero me di cuenta que no había pagado el estacionamiento. Cuando estoy volviendo a entrar al hotel para pagar el estacionamiento, me doy cuenta que la señora había bajado y estaba espiándome.
Ahí sí que comencé a reírme porque todo ese Encuentro Nacional Cubano no ha sido otra cosa que un encuentro entre cederreistas…
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1 comentario:

Arnaldo Martin dijo...

Otro sospechoso incidente del Sr. Prieres...